El encuentro

Tenía la impresión de que me perdería en el aeropuerto de Miami, por las historias que me habían contado amigos que vinieron antes, pensé que solo era cuestión de abrir la puerta equivocada y estaría de vuelta a la pista de aterrizaje, pero no fue así. Solo atravesé dos salones, tomé mi equipaje y detrás de la siguiente puerta estaba mi familia esperando.

El salón donde estaban era enorme y como todo el vuelo en que vine ya había salido, me imagino que las pocas personas que quedaban esperaban por los cinco cubanos que estábamos saliendo en ese momento. Desde que abrí la puerta los vi. Estaban sentados al fondo del salón. Mi hermano mayor llevaba una cámara de fotos que jamás usó y mi madre y mi tía intentaban descifrar cuál de los dos cubanos que salimos juntos era yo.

Hacía dos años que no veía a mi mamá y poco más de un año que no estaba con mi hermano. Fue un encuentro lindo, sobre todo porque sabíamos que era el definitivo, fue el primer beso que nos dimos en muchos años sin temer por el que vendría unos días después y que sería de despedida.

Salimos del aeropuerto y estaba oscureciendo ya. Las luces se empezaban a encender y todo brillaba alrededor. La pantalla del carro de mi hermano, los carros que seguíamos, los anuncios de la calle, los ojos de mi madre, los edificios…  Pronto vería al resto de la familia, mi cuñada, mi otro hermano que hacía varios años que no nos veíamos pero sobre todo a mis sobrinas, una de ellas que no conocía.

Ese otro encuentro sería en un restaurant de comida rápida en el que solo pude comerme unas papas fritas y un jugo de naranja. Chicos, no he podido adaptarme aun a la comida en este país. Todo me sabe distinto, mas salado, mas picante. Es como si, de pronto, todos los sabores que uno conoce se cambiaran. Los frijoles no saben a frijoles, ni el pollo a pollo. Creo que no tendré opción, deberé acostumbrar a mi paladar a los nuevos sabores.

Les prometo volver en otro momento sobre mis experiencias en los restaurantes en USA, realmente he sufrido y me he divertido mucho. Gracias por haber llegado hasta aquí.