Ya estoy en Twitter!

Para mi cada cosa nueva que descubro en este país es más asombrosa que la anterior. Quizá para ustedes que me leen y que lleven varios años o toda la vida en contacto con este sistema, les parezca tonto que me sorprenda con cosas tan sencillas como Twitter.

Dediqué una buena parte de mi domingo a crearme una cuenta en esta popular red social. Me documenté, me informé y la creé. Presté atención a los detalles, al diseño de mi perfil, a la imagen de fondo, en fin, a cada cosa que pudiera ayudarme a comunicarme mejor con los nuevos amigos que tendré allá.

Una de las cosas que más me asombra es poder “twittear” solo enviando SMS desde mi teléfono celular. En mi país que un SMS puede costar el salario de media jornada de trabajo es impensable que con uno solo de estos te puedan leer todos los seguidores de tu cuenta.

En cada sitio al que llegué buscando ayuda o información encontré nuevos amigos. Webs como la de www.puntogeek.com o www.tweetstyle.com me ayudaron a que mi perfil en Twitter luciera un diseño personalizado, distinto al resto. En ellos también aprendí como colocarles mis “twits” aquí en el blog, por si no tienen cuenta en aquella red puedan estar al tanto de lo que digo desde allá. En la columna de la derecha, debajo de mi “biografía” pueden ir viendo mis más recientes “twits”.

En Twitter soy ElRecienLlegado, si alguno de ustedes tiene una cuenta en esa popular red los invito a que me sigan, será algo todavía más íntimo eso de poder contarles paso a paso como va mi día y en tiempo real. Como una de esas “coberturas de equipo” que lanzan nuestros noticieros locales cada vez que aparece una noticia que les parece relevante.

No crean que el entusiasmo por “twittear” hará que deje de escribir en el blog. Las dos cosas tienen su encanto propio y me ayudan con dos tipos de soledad. Twitter me permite estar en contacto desde donde quiera que esté, solo con mi teléfono celular, el blog me ayuda con esa soledad más pesada, la que se le pega a uno cuando cierra la puerta de su cuarto y solo quedan una cama, mi laptop y ustedes, al otro lado.