Times Square

Time Square

Yo en Times Square

La noche en Times Square es como una gran fiesta. Un carnaval que se anima con las luces y los enormes anuncios desde los edificios. Hay quien dice que no hay palabras para describirlo, pero no es cierto, si las hay. Esgrandioso, asombroso, grandilocuente, enorme, lindo, divertido, asombroso, todo eso junto.
Personas de decenas de países en unas 4 cuadras contemplando asombradas cada una de las luces que salen de las pantallas gigantes, cada una más increíble que la anterior. No podría decirles qué me impresionó más de Times Square, quiza fue eso mismo, la capacidad que tiene de asombrar a todos, desde los propios norteamericanos hasta a los asiáticos y no hablemos de este cubanito, casi acabado de salir de una isla donde la pantalla de Tv mas grande que hay mide 32 pulgadas.
Las personas aquí son más conversadoras que en Miami, no sé si es por el ambiente eterno de fiesta en que se vive opor la necesidad imperiosa de siempre venderte algo, pero les aseguro que esta noche en Times Square he conversado más que  en cualquiera otra de las que he tenido en Miami.
Estuve hablando con una señora china sobre el Ché, ese personaje tan controvertido de nuestra historia, todo empezó por unos sellos que ella vendía y ahí salió todo, con mi pésimo inglés y su acento que la hacía repetir cada frase dos veces le pude contar algo más de lo que hay detrás de su imagen de héroe.
Luego estuve hablando con una chica sobre el chocolate, con otra más sobre las almendras, y hasta con una señora, norteamericana, que nos preguntaba a mi hermano y a mi, si había alguna celebración en Times Square, para ella era igual de sorprendente aquel ambiente de carnaval que se vivía en esas pocas cuadras de New York.
Comí McDonalds justo al lado de los estudios de la NBC, tomé helado ColdStone, hecho al ritmo de la música de Justin Bieber y cobrado por una chica con la sonrisa más linda de las que he visto en Estados Unidos.
Caminamos mucho, tanto que aun me duelen los pies, pero hoy será otro día, hoy nos iremos de nuevo pero esta vez, conoceremos la ciudad por dentro, sus museos, sus edificios, sus tiendas. Luego les contaré todo, con detalles. Porahora solo vestirme y seguir de marcha.