Retransmisión

Este fin de semana está siendo bien agitado para mi. Estamos entre la preparación del cumple de una de mis sobrinas, algunos arreglos en casa, las compras del mes y algun que otro imprevisto que siempre aparece. Es muy complicado poder sacar tiempo para escribirles algo que valga la pena mientras ando en medio de tanto movimiento, por eso he decidido recordarles algunos de los post mas vistos y mas comentados de los que les he escrito.

Ya sé que hay amigos que me siguen casi desde el inicio y han leído cada uno de los post, pero siempre es bueno hacer un pequeño recuento para que, los que se van sumando por el camino, puedan descubrir los antecedentes de algunas de las cosas de las que hoy les hablo con tanta naturalidad.

Aunque a veces hago un alto en mi rutina para escribirles de situaciones que se salen de mi día a día, este blog funciona como un diario y, sobre todo, intento compartir con ustedes las cosas que voy aprendiendo y descubriendo en esta ciudad que me recibe. Por eso les comentaré, brevemente, cada uno de los cinco post que les recomiendo, así sabrán lo que pasó antes y lo que vino después de cada uno.

Ilúminame o mi primera salida gay en Miami

Este post fue hecho muy rápidamente al regreso de mi primera salida nocturna a un sitio gay en Miami. Un amigo me hizo la invitación un domingo mientras caía el sol. Acepté y pocos minutos después atravesaba la entrada de la famosa discoteca Azúcar. Uno de los post que más alegría me ha traído.

El camino de las losas amarillas

Éste fue uno de esos post que fue moviéndose de muro en muro en Facebook. Su tono intemporal ha hecho que muchos aun lo pasen como un simple texto a sus amigos desde su email sin el temor de que pueda quedarse viejo. En él intento asemejar el famoso relato de El Mago de Oz con las cosas que buscamos en nuestra vida. ¿Con cuál de los personajes de la historia me gustaría caminar por ese camino de las losas amarillas? Se los cuento allí.

Mr. A y yo

Aquí les presentaba a una de las personas que son recurrentes en mis escritos. Mr. A es como le llamo a este excelente amigo que aun me acompaña a pesar de su decisión de, en unos meses, cambiar su residencia para otro país. Muchos han pensado que eso de llamarlo Mr. A es porque tiene un primer lugar en mi vida y que luego vendría un Mr. B o un Mr. C, pero nada más lejos de la realidad. Con A comienza uno de sus nombres y por eso le he puesto este seudónimo. Igualmente si su nombre comnezara con Z seguiría en el mismo sitio que lo llevo.

Ya nadie me regala canciones convertidas en puestas de sol en la pantalla de mi computadora y aquel chico que me traía sus poesías más queridas estrujadas bajo el brazo, del que les hablo en el post,  nunca me besó pero, como esa persona importantísima que es para mí, Mr. A sigue ahí, del otro lado del teléfono o en el jardín de mi casa para hacer mis días más felices.

Un regalo compartido

Este post es una consecuencia del primero que les recomendé hoy. Ya lo he aprendido, pero antes no tenía idea de cuantas vueltas pueden dar unas palabras escritas en la Internet. Aquel post, inspirado en un tema de Liuba María Hevia, fue leído por su reprensentante en España y tuvo la gentileza de hacerme un regalo que comparto con todos ustedes.

A propósito, unos días después volvió a comunicarse conmigo para decirme que habían retomado el proyecto de hacer alguna presentación de ella próximamente aquí en Miami, así que todos lo que dejaron sus peticiones en aquel post ya saben lo que se va preparando para los próximos meses.

Caridad

Mientras muchos de los cubanos se preparaban para celebrar el día de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de nuestra isla, yo me senté y escribí también de esa otra Caridad que llenó mis días. Mi abuela, que ya no está con nosotros, y la Virgen Mambisa se unieron en este post que escribí con mucha emoción y un gran cariño.

Hasta aquí, esta retransmisión que les he hecho para el fin de semana de Colombus Day. Para algunos será uno más de estos weekends largos que tanto abundan en este país, para otros solo serán los habituales sábado y domingo en los que se tomen un descanso para empezar una nueva semana de trabajo. De cualquier manera no quise dejar de estar con ustedes, aunque solo sea a través de palabras escritas en otros momentos. Los quiero.