Miedo

Desde hace varios días la serie Dexter me tiene pegado frente a la tele. Capítulo tras capítulo voy siguiendo su trama y a su personaje principal que es un experto forense de la policía de Miami que, en su tiempo libre, se convierte en un asesino en serie para matar a las personas que son culpables de crímenes pero que logran escapar de la justicia.

Justo ayer una de las reflexiones de mi asesino en serie favorito me dejó pensando. Él decía que el miedo era uno de los mejores motivadores. Siempre creemos que las cosas buenas son las que nos hacen avanzar: mejorar en la vida, el bienestar de las personas a las que queremos, la felicidad… pero pensando un poco más pude descubrir que la mayoría de nuestras acciones pueden estar motivadas por el miedo.

Nos juntamos (y luego nos mantenemos) junto a personas que no son todo lo que queremos sólo por el miedo a estar solos, guardamos dinero en el banco por miedo a quedarnos sin él, intentamos comer comida sana por miedo a enfermarnos o a engordar (dependiendo del nivel de vanidad de cada uno), usamos el cinturón de seguridad mientras manejamos por miedo a morir en un accidente de tránsito.

Definitivamente, como diría mi amigo Dexter, el miedo es un gran motivador. No siempre nos lleva a hacer cosas malas, al contrario, ahorrar, conservar una relación, comer sano o usar el cinturón de seguridad son buenas acciones pero ¿Será igual de bueno vivir la vida con tantos temores? ¿Es saludable que actuemos motivados por el miedo?

Cuando vivimos encerrados en esa jaula comenzamos a perder pedazos de lo que somos. Empezamos a dejar, por el camino, trozos de nuestra vida, de nuestras emociones, de nuestra espontaneidad. No creo que el otro extremo, el de vivir todo el tiempo en el límite del riesgo, sea lo más correcto pero deberíamos comenzar a actuar motivados por las cosas que realmente valen la pena.

Conservar nuestra relación porque amamos a la persona que nos acompaña, guardar dinero para la carrera de nuestros hijos, comer comida sana porque disfrutamos de los vegetales, usar el cinturón de seguridad mientras manejamos para poder abrazar a las personas que queremos al llegar a casa, esas si son verdaderas razones.

Dexter puede tener razón en eso de que el miedo es un gran motivador, pero mi asesino en serie favorito no contó con que vencer cada uno de nuestros temores es, aún, más motivador que todos los fantasmas que nos acompañan en nuestra vida.