Lo mejor de todo es el sol

Lo peor de todo es el silencio. Ese que, si bien no dice mentiras, tampoco dice la verdad. El que esconde, el que deja ver que todo va bien cuando en realidad algo va consumiendo por dentro sin que el resto del mundo se imagine lo que se resiste.

Desde hace varios años, el 1ro de diciembre se escogió para juntar esfuerzos en la lucha contra la pandemia del VIH y, sobre todas las cosas, contra la estigmatización a que son sometidas las personas que viven con el virus o con algunos de sus síntomas. Muchos de ellos han sido homosexuales y han estado condenados al doble castigo de ser señalados por su condición sexual y por el virus que llevan en su sangre.

Después de casi treinta años de lucha contra el virus aún sigue siendo la prevención la mejor cura y el mejor tratamiento contra el VIH SIDA. Él se ha ido moviendo en edades, sexo y preferencias sexuales, pero sigue llevando ese estigma, esa especie de flecha con destellos de neón sobre cada uno de los que lo padecen.

A muchos de nosotros el virus nos ha arrebatado a amigos y personas a las que queremos. Unos porque se los ha llevado y ya no están más y otros porque nos hemos alejado, por miedo, por prejuicios o quién sabe por qué cosas.

Que sirva este 1ro de diciembre no solo para recordar a los que ya no están, a los que perdieron su batalla en contra de la enfermedad, sino para apoyar a los que están ahora mismo viviendo con ese visitante inesperado en su cuerpo.

Una conversación, un abrazo, un beso, una charla compartida no implican ningún riesgo. No nos dejemos impresionar por una enfermedad que, jamás, va a poder ser más fuerte que nosotros como seres humanos.

Lo mejor de todo es el sol, ese que se cuela cada día por la ventana. Antes odiaba el sol y el calor pero ahora, cada vez que puedo sentirlo, me doy cuenta de que estoy vivo y es como si cada día el sol saliera solo para mí. Un día ya no estaré más, pero el sol aún seguirá saliendo para mí.

Los textos con los que empecé y terminé el post son de un amigo que ya no está pero para el que el sol sigue saliendo cada mañana.