Mi primer cheque

He recibido mi primer cheque. No sé qué sensación les dejó la primera vez que cobraron un dinero en este país pero a mí me ha dado mucha alegría. Es como otro más de los pasos que debo dar para ir entrando de lleno en esta sociedad.

Creo que el primero fue solicitar mi número de Seguro Social, luego de eso han venido, escalón tras escalón, decenas de trámites que terminarán algún día cuando me logre hacer ciudadano y ya sea, definitivamente, uno más en este país. En ese momento, estoy seguro, recordaré cada uno de los primeros pasos que he estado dando desde que llegué y que les he compartido aquí en el blog.

Mi primer cheque es mínimo, muchos se asombrarían de que esté feliz de haber cobrado tan poco dinero pero para mí es una cantidad inmensa, no tanto por el monto, sino por lo que representa ese salario ganado con mi primer trabajo en Estados Unidos.

Muchos me han preguntado qué haré con este dinero, parece que todos tenemos algún tipo de ritual con eso. Yo lo usaré para comenzar a ayudar al pago de la renta y para empezar a quitarle un poco de mis gastos a mi familia, que ha estado apoyándome desde que llegué a este país.

No tengo el síndrome de la Cucarachita Martina, el personaje del cuento infantil que encontró una moneda barriendo el frente de su casa y no sabía que comprarse con ella, tengo bien claro en lo que debo usar el dinero que comienzo a cobrar desde ahora.

Ya sé que, cuando la alegría de este primer cheque pase, estaré envuelto en las cuentas que tengo que pagar y en mis gastos personales, pero les aseguro que no hay nada que me haga más feliz que poder cubrir todas mis necesidades, y ayudar a satisfacer las de mi familia, con mi trabajo.

Es una sensación que muchos de ustedes conocen y que, seguramente, se les hace la más normal del mundo, nada extraordinario como para contarle a los cientos de personas que leen un blog. Para mí es el inicio, como el despegue, como la salida de un tren que no sabemos hacia donde nos lleva, pero que estamos seguros de que, pocas veces, hará un alto en su marcha.