Demasiado tiempo

¿Cuánto es “mucho tiempo”? ¿Cuánto demasiado? ¿Cuándo es muy rápido y debemos frenar poco a poco para no dejar partes de nosotros en el camino? El tiempo es relativo, como casi tantas otras cosas para las que creemos tener una medida exacta.

Nada está completamente escrito cuando se trata de la apreciación de los humanos. Salvo para hacer los pagos, la exactitud de la matemática está completamente fuera de nuestras vidas. Los conceptos a través de los cuales nos movemos son totalmente relativos.

Grande, pequeño, mucho, poco, lindo, feo, cerca, lejos…

El tiempo es lo más relativo de todo. A veces una hora se estira hasta el infinito si esperamos por algo que deseamos mucho, otras veces esa misma hora apenas nos alcanza para vivir esos pedazos de felicidad que nos regala la vida.

No hay reglas en cuanto al tiempo, cada uno de nosotros esperamos o vivimos el que creamos justo. No importa lo que crean los otros, si piensan que vamos demasiado rápido o si creen que esperamos una eternidad.

Al final del día lo mejor que tiene esperar, quizá lo único bueno, es saber que llegará, de una o de otra manera, con uno u otro rostro, de alguien que conocemos o de un completo desconocido. Esperemos sin esperar, vivamos mientras llega ese momento.

Quizá esté más cerca de lo que imaginemos. Quizá, solo quizá, llegue de quién menos esperemos.