Cruz y Arenas

Este 16 de julio la vida unió a dos cubanos con historias de lejanía similares. Ella, la reina de la alegría, la representante más internacional de la música cubana, la que puso nuestros ritmos en sitios tan lejanos como Japón, Alemania o Australia. Celia Cruz dejó de estar con nosotros un 16 de julio.

Él, todo irreverencia, oscuro y amargo como su obra. Legó, sobre todas las cosas, un testimonio vivo y personal de lo que sufrió como homosexual en Cuba. Autor de varios libros y del que luego llegara al cine conservando su nombre original: Antes que anochezca. Reinaldo Arenas nació un 16 de julio.

Los dos fueron cubanos, emigrados y sangrados por un exilio que nunca consideraron su casa. Estados Unidos los recibió y les regaló su espacio, el que pudieron ganarse, pero nunca les pudo curar la distancia que se les clavó muy dentro, a pesar de las sonrisas, de los éxitos, de los premios o las lentejuelas.

Murieron con la añoranza por una Cuba que nunca existió para ellos, una Cuba que, quizá, nunca existió para nadie.

He de confesarles algo. Nunca he leído un libro completo de Reinaldo Arenas y, a pesar de la fascinación que ejerce entre mi hermano mayor, no tengo ni una sola canción de Celia Cruz en mi reproductor MP3.

Aun así creo que los dos han recorrido caminos que me tocarán andar en algún momento. La vida de los que emigramos es, en esencia, muy similar. Da igual de donde vengamos, da igual donde intentemos comenzar de cero. La ausencia y la añoranza define la persona en la que nos convertimos cuando dejamos la tierra donde nacimos.

No importa si, para olvidarlas, usamos enormes pelucas, vestimos trajes de lentejuelas con largas colas y cantamos la música que pone a bailar a millones. No importa si escribimos una autobiografía desgarradora y una nota de suicidio culpando al gobernante de un país que nos ignoró y nos expulsó convirtiéndonos en unos desarraigados eternos. No importa, siquiera, si no hacemos ni lo uno ni lo otro.

Al final, nos guste o no, lo aceptemos o no, todos los que emigramos tendremos un poco de Celia Cruz y otro tanto de Reinaldo Arenas.