Media Luna

Hace cuatro años escribí esto cuando me sentía solo mientras intentaba comenzar una nueva vida en este país. Hoy mi novio me ha recordado ésta entrada cuando me ha hecho notar que la luna sobre nosotros parecía sonreirnos.

Cuando cierro la puerta de mi cuarto, a veces, me siento solo. Afuera quedan las conversaciones, los planes futuros y esa otra vida que intento comenzar frente a los otros. Algunos días el aire acondicionado hace que sienta demasiado frío o algo que leo en la internet me recuerda a mi casa en Cuba. Otros días mis amigos de la isla me pasan correos y quisiera poder escucharlos contándome cada palabra escrita.

Desde hace semanas he descubierto que, en una de las paredes de mi cuarto, se dibuja una media luna cada noche cuando me voy a dormir. Es un efecto provocado por la luz de la avenida que atraviesa la forma de las cortinas cerradas de mi ventana. Noche tras noche, antes de cerrar los ojos, está ella ahí, falsa e intacta.

Al igual que el satélite natural de la tierra, la que se refleja en mi pared tiene una luz prestada y es invisible durante el día. Algunos creen que la media luna trae buena suerte y que invita a la fertilidad. Otros dicen que, dependiendo de dónde se vea en un sueño o de su color, es significado de venturas o tragedias.

Yo me he acostumbrado tanto a que esté ahí cada noche que no he reparado en lo que pueda significar, a fin de cuentas es solo un pedacito de luz que se cuela por las cortinas de mi cuarto. Lo cierto es que tenerla en la pared hace que me sienta acompañado antes de dormir.

Cuando cierro las cortinas, apago las luces del cuarto y la pantalla de la computadora se convierte en un rectángulo negro, se hace la magia. Aparece la media luna justo a mi lado con esa forma de sonrisa amplia, quizá para recordarme que, cuando más solos nos sintamos, siempre habrá algo o alguien acompañándonos, de cualquier manera y desde cualquier sitio.

Aquella sonrisa de la luna fue idéntica a la de hoy. Me gustaría penar que, aunque ahora no estoy solo, alguien me acompaña mas allá de los que  puedo ver, escuchar y besar.